Fcom 2002-2006

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martes, noviembre 21, 2006

Crónica de una juerga anunciada

Es curioso comparar el progresivo aumento de alcohol en sangre durante una noche de cena y el incremento de actitudes limaquiles o babosescas como las que podemos observar en las fotografías que se exhiben en nuestro blog, e intuir las que no se exhiben o no fueron captadas por objetivo alguno. No quiero ni comentar vídeos de ingestión flanera que harían que los cerdos se alegrasen de serlo y de no pertenecer al género humanoide.

¿Heterosexualidad? ¿Fidelidad? ¿Inhibición sexual?... todas esas máximas, consideradas monjiles o de corte meapila, se diluyen poco a poco en el contenido de un cubata, y otro, y otro y otro más, para ser expulsadas como parte de una tempranera vomitona. Los vemos en las imágenes: besos interparejiles, lésbicos, lenguas sibilinas en actitudes erógenas...

Además de la deshinibición carnal, el ciego puto conlleva el tema de la impulcritud. Devueltos y orines son estampados una y otra vez en desventuradas esquinas que no han cometido falta alguna. ¿Su delito? ofrecer a meones borrachuzos un abrigo protector ante miradas indiscretas y multas municipales (aprende Alfonso). El cuerpo de un juerguista puede expulsar así, impunemente y de una vez, los tropezones del plato de paella del Casa Paco y la dignidad humana.

Yo mismo sucumbí al ritmo de la noche y me dejé llevar por mis impulsos más bajos besando a toda hembra que consideré de la manada (por cierto alguna de ellas pidió repetir, cosa que no me extraña y ni mucho menos achaco al alcohol). Miccioné en lugares en los que bajo ningún concepto orinaría a plena luz del día y que me convertirían en serio candidato a la desherencia de mis abuelas. Mantuve conversaciones y actitudes que, de contemplarlas sobrio y a dos metros de distancia me estremecerían y darían lástima y vergüenza ajena, por no hablar del peligro que conllevan (aunque mi relación con aquel tipo que hablaba con voz satánica se ha exagerado mucho).

Pero la decadencia nocturna no sólo afecta a personajes alcoholizados. Hasta un asceta como Bretón, que no cató ni el vino de la Primera Comunión, se desinhibe cuando la luz del sol cae y las gentes de su alrededor se embriagan.

Baste para ilustraros este ejemplo: aquella noche me divirtió en plena calle invitando con sorna a unas señoritas a no pasar una noche fría como aquella sin un “buen rabillo, uuuuhhh”. Su recuerdo está en mi mente borroso, pero me atrevo a afirmar que las candidatas a falo peinaban alguna Cana. Ante la descortés y bravucona negativa de las señoritas, que entre burlescas risotadas contestaron que de rabo iban servidas, -ellas también estaban embrutecidas, ojo- Álvaro se prestó a señalar sutilmente el aroma a lubina pocha que se desprendía de sus bregadas aunque todavía no marchitas entrepiernas.

Mención aparte merece el capítulo de las consecuencias de la trompa que agarramos. Al día siguiente ¿quién no sufrió estertores mortecinos, inapetencia vital, tristeza estomacal, y taladramiento cefáleo? Por no hablar de las típicas y nada agradables defecciones kalimotxescas....

Por todo esto digo que estoy decidido a no salir de jarana nunca más, no volver a probar gota alguna de algo que no sea agua mineral, -como mucho carbonatada- y a abstenerme de contacto con el género femenino fuera de las horas de oficina y para menesteres puramente laborales y/o administrativos. Hasta que me case o me meta a fraile.

No creáis que lo digo en broma, para empezar, me alegro de no haber ido a la carpa del pasado viernes. 30.000 vómitos, 50.000 litros de orina, millones de gotas de sudor condensadas en el techo del invernadero y depositadas en katxis y vasos, barrizales más indecentes que los peores estercoleros, actitudes vikingas provenientes de niñatos... y pagar por todo eso ¿15? ¿17 euros?.
Sí, el otro día, 17 de noviembre, no fui a la carpa, y no fui porque no quise. “17-11-06”: siempre recordaré esta fecha como el primer día de mi vejez.... La verdad es que me jode.

5 Comments:

Blogger MART said...

Aplaudo por tí, Maikol!

3:13 p. m.  
Blogger Ma said...

Admiro tu forma de utilizar la palabra escrita para plasmar la realidad, los pensamientos, las emociones, los sentimientos... pero no jodas mikel, que nos has hecho sentir viejos!!!

(Yo también puedo decir que no estuve a la altura el 17-11-06... Qué nostalgia!!!)

Un beso...

5:04 p. m.  
Blogger Rober said...

Yo también sé usar adjetivos. Que le jodan a la puta mierda de la carpa grande!!!! copón bendito!!!!!!! iauuu

Eso sí, alguna de primavera va a caer...

9:27 a. m.  
Blogger Luli said...

yo no fui de las q repetí beso con mikel, pero sí soy de las q lo di todo en la carpa grande. y no me cayó ninguna gota del techo, ni me embarré los bajos, ni al día siguiente sufrí resaca alguna... lo q hice fue acomplarme a cuadrillas universitarias de esas q todavía son tan inmaduras como para ir a celebraciones carpianas. mi cuadrilla no estaba, y la eché de menos, lo reconozco

6:55 p. m.  
Blogger umprei said...

Calláte viejo de mierda!!!

(Me sumo a lo antes sugerido por mi compañera sentimental)

3:52 a. m.  

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